Salir del piloto automático. Pensemos quienes queremos ser, que vida queremos tener, como queremos vivir, que personas queremos tener cerca. Ser conscientes del super poder que tenemos de poder elegir todo Todo.

Viví toda mi vida en ese piloto automático hasta que me di cuenta que era real, que yo podía elegir solo tenia que animarme. La libertad inmensa que se siente saber que tengo todo a disposición si yo quiero. Eso si, esto también requiere hacerse responsable, quizás por esto cuesta tanto?

En el área de lo laboral, siempre pensé que yo no tenia una profesión. Que no era de esas personas tocada por la varita mágica de tener esa pasión por lo que hace. Yo no estudie ninguna carrera universitaria, siempre trabaje "donde me toco" y así me parecía que estaba bien.

Hace unos años arranco mi gran transformación, empecé a ser quien yo quería, un camino difícil, con varios toques de fondo y salidas a respirar, hasta que, por fin, creí haber llegado a la  superficie.

Lamento decirles o no lo lamento que no hay final, que estamos en constante movimiento, que la vida es así y nunca es tarde para empezar o para cambiar. Ese movimiento, si tenemos la consciencia, es una constante evolución.

Gracias a mucho trabajo personal y que quizás, uno piensa que después de una sesión de alguna terapia o de algún tiempo de ejercicios de auto conocimiento o luego de un libro que leyamos...no pasa nada. Pero si pasa, todo va quedando registrado y en algún momento nos cae una ficha que no sabemos de donde viene.

Y un día cayo la ficha. Me pregunte ¿Qué es lo que me apasiona?¿De que puedo estar horas hablando sin cansarme?¿Que libros leo sin cansarme?¿En las redes sociales, en que me detengo? 

Las respuestas fueron inmediatas y entonces, llego la siguiente pregunta ¿Por que no puedo hacer de todo esto un trabajo, una profesión?

Aparecieron tantos miedos como se puedan imaginar, pensamientos limitantes (estoy grande, ya es tarde, no me va a salir, probé tantas cosas...) pero...y si sale bien?

Me mueve la mente humana y el poder que tiene. La capacidad que tenemos de transformarnos. La inspiración en el otro. Compartir desde la empatía. El estudio y la investigación. La maravilla de descubrir la gestión emocional y su funcionamiento. La capacidad que tenemos de dominar la mente y crear pensamientos que nos potencien. La toma de consciencia. La profundidad. La evolución y aprendizaje constante. Saber que no somos, que estamos siendo. Que no hay una realidad, la creamos.

Estoy estudiando una carrera y haciendo varios cursos con 39 años cuando creía que el tren se había ido. Los miedos y la ansiedad (miedo + anticipación) aparecen con ganas de quedarse, los siento pero no les permito que me controlen.

La gestión emocional es otra puerta de entrada a la libertad absoluta, poder gestionar las emociones y que estas no tomen el mando.

Un poco de todo esto voy a compartir, ojala pueda inspirar y acompañar.

Tenemos el super poder y las alas, solo hay que volar




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Habitar el presente

La Leyenda del Ave Fénix